El Real Madrid ya trabaja con la mirada puesta en la planificación del centro del campo para los próximos años. La dirección deportiva considera prioritario incorporar a un futbolista capaz de marcar el tempo de los partidos, asegurar la posesión y ejercer como eje sobre el que gire el juego del equipo.
En ese contexto, el nombre de Rodri Hernández vuelve a aparecer sobre la mesa, aunque su fichaje se contempla más como una oportunidad estratégica que como una prioridad inmediata.
El centrocampista del Manchester City, Balón de Oro y campeón de la Eurocopa 2024 con España, es un perfil que encaja a la perfección en lo que busca el conjunto blanco. Su capacidad para ordenar, recuperar y generar ventajas desde la base del juego responde exactamente a una carencia detectada en el actual mediocampo madridista. Pero en la lista merengue, no solo está él y eso lo cambia todo, teniendo en cuenta que lo más normal es que el español extienda su contrato con el City.
Rodri tiene contrato con el City hasta el verano de 2027. Esta circunstancia ha llevado al Real Madrid a plantear una posible ofensiva en el verano de 2026, cuando al jugador solo le quedaría un año de vinculación. La idea sería intentar negociar una incorporación a un coste inferior al de mercado, aprovechando el riesgo del club inglés de perderlo gratis doce meses después.
Desde Manchester, la intención pasa por ampliar el contrato del futbolista de 29 años, aunque por el momento no existe un acuerdo cerrado. Esa falta de avances mantiene abierta una ventana que el club blanco observa con atención, aunque sin urgencias.


