El Real Madrid voló cómodo sobre el césped del Bernabéu para convertir los pitidos iniciales en aplausos. Se reencontró con una afición molesta en un partido sin peros para los blancos, donde dominó desde los primeros minutos de partido y no dejó de avasallar al Mónaco en 90 minutos.

Mbappé abrió la lata y fue el encargado de hacer el segundo para dejar el partido encaminado antes del descanso. Mastantuono se sumó a la fiesta y fue un gol en propia de Kehrer el que sentenció el encuentro. Todavía quedaba tiempo para más y Vinicius y Bellingham se sumaron a la fiesta blanca en el Bernabéu.

El club blanco acudía a la cita de Champions con necesidad de hacer las paces con un Santiago Bernabéu enfadado por la actitud de sus jugadores, poniendo el foco especialmente en Vinicius. La pitada durante el duelo liguero fue atronadora. El partido de Champions ante el Mónaco anticipó el reencuentro en Chamartín entre grada y los futbolistas. Arbeloa se estrenaba en Champions y quería hacerlo por todo lo alto. Salió con el equipo de gala, liderado por un Mbappé recuperado y Mastantuono de vuelta al once inicial.

No necesitaron mucho para adelantarse en el marcador. Con el pitido inicial todavía resonando por los cuatro costados del Bernabéu, el delantero francés hizo el primero a pase de Valverde. El Real Madrid salió a mostrar su mejor versión de la nueva era Arbeloa. Tan solo unos minutos después, Vinicius tuvo el segundo en sus botas, pero el balón se marchó fuera. Los blancos protagonizaron grandes embestidas en ataque y el gol no tardó en volver a aparecer. Fue de nuevo el francés quien hizo el segundo para ampliar la ventaja de los blancos, esta vez gracias a un impecable pase del brasileño.

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