
José Mourinho ha sido sancionado con cuatro partidos y una multa de 40.000 dólares por la Federación Turca de Fútbol debido a sus declaraciones tras el empate entre Fenerbahçe y Galatasaray. La denuncia fue presentada por el Galatasaray, que acusó al técnico portugués de realizar comentarios racistas y de utilizar expresiones despectivas hacia el pueblo turco desde su llegada al país. La polémica surgió cuando Mourinho afirmó que el banquillo rival «saltaba como monos», lo que generó una fuerte reacción en el fútbol turco.
La Federación Turca no tardó en responder con una sanción contundente, prohibiéndole a Mourinho acceder al banquillo y al vestuario del Fenerbahçe durante cuatro partidos. En su comunicado, el organismo señaló que el entrenador luso hizo declaraciones que «acusaban al fútbol turco de caos y desorden» y que sus palabras fueron consideradas ofensivas para la comunidad futbolística y los árbitros del país. Además, destacaron que este tipo de expresiones van en contra de la ética deportiva y del principio de juego limpio.
Esta sanción supone un duro golpe para Mourinho y el Fenerbahçe, que perderá a su entrenador en un momento clave de la temporada. Además, la controversia podría afectar la imagen del técnico en Turquía, donde ya ha generado divisiones. Mientras tanto, el Galatasaray sigue exigiendo medidas más drásticas, y la Federación Turca ha dejado claro que no tolerará declaraciones que inciten al desorden o a la violencia dentro del fútbol.