El Real Madrid es el segundo finalista de la Supercopa de España 2026 tras imponerse al Atlético de Madrid por 2-1 en el partido disputado este jueves en Yeda (Arabia Saudí). Se reedita el clásico, será la revancha para los blancos, que se han tomado la del derbi de esta temporada en el Metropolitano. Pero lo que no han conseguido aún es enderezar su juego.
Goles de Valverde y Rodrygo para el Madrid; y ya. Gol de Sorloth para el Atlético, que tuvo un poco más la pelota (51%), pero sobre todo tuvo más ocasiones y llegó a encerrar a los blancos en su mitad del campo en los minutos finales. Hasta en 21 ocasiones disparó el conjunto de Diego Simeone, pero sólo seis veces entre los tres palos.
Ocho disparos totales del Madrid, cuatro a puerta y dos goles. Una progresión de 8-4-2 para llevarse tres puntos con lo justo. El partido se le puso de cara a los dos minutos de partido con un lanzamiento directo de falta de Fede Valverde que dobló los guantes de Jan Oblak.
Fue el inicio fulgurante de un partido que, pese a la distancia respecto a Madrid, no desmereció a los derbis de casa. Los dos equipos se tienen ganas desde siempre y nunca cambiará, pero en todos los duelos hay sospechosos habituales.
Saltaban chispas cada vez que pugnaban Valverde y Baena por un balón dividido, recordando el ‘affaire’ del puñetazo que supuestamente le propinó el uruguayo al por entonces jugador del Villarreal. Pero no fue a más esta vez. Ambos fueron los mejores de sus equipos, en el caso de Baena el tiempo que estuvo sobre el césped.
Más sospechosos habituales: Vinicius y Simeone. Las cámaras captaron al técnico argentino tratando de desquiciar al brasileño con sus comentarios y este se lo recordó en la segunda parte al ser sustituido. Según los expertos en lectura de labios, el Cholo le dijo: “Florentino te va a echar“.
Fue en la reanudación, tras una primera parte en la que el Madrid aguantó el asedio en el King Abdullah. Rodrygo la cruzó ante Oblak aprovechando un pase del mejor, de Valverde (minuto 55). Pero tres minutos después recortó distancias Sorloth de cabeza, que no todo iban a ser fallos o paradas de Courtois.
El Madrid se dedicó el resto del tiempo a aguantar el resultado. Xabi Alonso es consciente de que aguantar es lo que le queda; aguantar y mantener el cargo. El problema es que el domingo espera el Barça en la final.
El año pasado la final de la Supercopa fue una ‘manita’. Esta temporada el clásico liguero fue para el Madrid (2-1), en un partido en el que ofreció una de sus mejores versiones con Alonso en el banquillo, pero siendo de las mejores fue más una victoria de las que llaman de oficio que brillante. Necesitará más si quiere volver a doblegar a un Barça que llega enchufado.


